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Colesterol y triglicéridos altos, qué dicen de verdad tus valores

Qué vas a encontrar aquí
  1. Tus valores de un vistazo, la tabla en mg/dL
  2. El colesterol explicado sin lo de bueno y malo
  3. Por qué tu LDL bueno no es el mismo que el de tu vecino
  4. Un valor en rojo no es una receta de pastillas
  5. Triglicéridos altos, qué los dispara y cuándo preocupan
  6. Lo que sí baja el colesterol y lo que es humo de herbolario
  7. Cuándo entra el médico y las estatinas en la conversación
  8. Repetir tu perfil lipídico sin madrugones ni colas
  9. Preguntas frecuentes

Casi siempre empieza con el sobre de la analítica abierto encima de la mesa y una palabra subrayada en rojo: colesterol. O triglicéridos. A veces las dos. Como enfermera que entra cada semana en casas de toda la Comunidad de Madrid, lo primero que le digo a quien me lo enseña con cara de susto es lo mismo: respira, que un número en rojo no es una sentencia, y vamos a leer tus valores con calma.

La respuesta corta: el colesterol total se considera deseable por debajo de 200 mg/dL y los triglicéridos por debajo de 150. El HDL, el colesterol de retorno, cuanto más alto mejor; y el LDL —el que en exceso se pega a las arterias— no tiene un único valor "normal": su objetivo depende de tu riesgo cardiovascular, y por eso el "rojo" del laboratorio no significa lo mismo para todo el mundo. Aquí tienes la tabla para situar cada cifra, qué significan de verdad y cuándo un valor alto solo pide cuidarse y cuándo pide médico.

Tus valores de un vistazo, la tabla en mg/dL

Un perfil lipídico —el análisis de las grasas de la sangre— trae casi siempre cuatro protagonistas: colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos. Antes de entrar en qué es cada uno, sitúa tu cifra en esta escala. Verás que el LDL falta a propósito, porque es el que merece capítulo aparte.

Perfil lipídico · dónde cae cada valor (mg/dL)

Colesterol total

Colesterol HDL (aquí, al revés: cuanto más alto, mejor)

Triglicéridos

El LDL falta a propósito: no tiene un único valor "normal" —su objetivo depende de tu riesgo—, así que va en su propia escala, más abajo. Orientativo: cada laboratorio da su rango; compáralo con el de tu informe y que lo interprete tu médico.

Fíjate en un detalle que despista mucho: en el HDL la lógica va al revés. En el total y en los triglicéridos, cuanto más bajo mejor; en el HDL, cuanto más alto, porque es el que retira colesterol. Por eso en la escala su lado verde está a la derecha. Y el LDL, insisto, no aparece: no tiene un único "normal", y entender por qué es la clave de todo el artículo.

El colesterol explicado sin lo de bueno y malo

Seguro que has oído mil veces lo del colesterol "bueno" y "malo". Es un atajo útil, pero se queda corto y hasta despista. El colesterol no es un veneno: es una grasa que tu cuerpo necesita para fabricar hormonas, vitamina D y los jugos que digieren las grasas. El problema no es que exista, sino el exceso mantenido de una de sus formas. Y para entenderlo, lo mejor es pensar en transporte.

Como la grasa no se disuelve en la sangre (que es agua), el colesterol no viaja suelto: lo llevan unos "vehículos" llamados lipoproteínas. Ahí están el LDL y el HDL, y funcionan casi como un camión y una grúa.

El camión y la grúa · cómo se mueve el colesterol

hígado la arteria LDL · reparte HDL · recoge y devuelve

LDL: reparte colesterol; en exceso se pega HDL: recoge el sobrante y lo devuelve al hígado

Es un puente para entenderlo, no una etiqueta moral: el cuerpo necesita el LDL, y el HDL no "limpia" las arterias por sí solo. Lo que importa es el equilibrio.

El LDL es el camión de reparto: lleva colesterol nuevo desde el hígado hasta las células que lo necesitan. El lío llega cuando sobra, porque va dejando parte de su carga pegada en la pared de las arterias. El HDL hace el viaje de vuelta: recoge el colesterol que no se usa y lo devuelve al hígado para eliminarlo. Por eso interesa tener el camión a raya y la grúa bien alta. Pero ni el LDL es un villano —sin él no funcionaríamos— ni el HDL desatasca arterias por arte de magia. Es un equilibrio, no una batalla entre buenos y malos.

Por qué tu LDL bueno no es el mismo que el de tu vecino

Aquí está el matiz que casi ninguna web cuenta bien, y es el corazón de este artículo. No existe un único número de LDL "normal" para todo el mundo. Tu objetivo depende de tu riesgo cardiovascular: cuanto más alto es tu riesgo de infarto o ictus a largo plazo, más bajo debe estar tu LDL. Dos personas con el mismo 130 mg/dL pueden salir de la consulta con mensajes opuestos.

Objetivo de LDL por nivel de riesgo · mg/dL (orientativo)

a más riesgo, más bajo el objetivo < 116 < 100 < 70 < 55 riesgo bajo moderado alto muy alto

Orientativo, según la guía europea (ESC/EAS). En riesgo alto y muy alto se busca además reducir el LDL al menos a la mitad. Las guías se actualizan, así que la referencia final es tu médico.

¿Y quién decide en qué peldaño estás? No lo dice el colesterol solo. El riesgo cardiovascular se calcula sumando varias cosas: la edad, el sexo, si fumas, la tensión arterial, si tienes diabetes y tus antecedentes. En Europa se usa una herramienta llamada SCORE2 para estimar ese riesgo a diez años en personas de 40 a 69 años sin enfermedad previa; quien ya ha tenido un problema de corazón, diabetes o una enfermedad renal entra directamente en la casilla de riesgo alto. No hace falta que te sepas la fórmula: lo importante es que el mismo azúcar que vigilamos cuando sale la glucosa alta o la tensión te cambian el listón del colesterol.

Por eso ese objetivo tan bajo (por debajo de 55 mg/dL) que quizá le han puesto a un familiar con el corazón tocado no es "lo normal" para ti si estás sano: es su objetivo, calculado para su caso. Si lo que quieres es una visión de conjunto de todas las cifras del análisis, la tienes en nuestra guía para entender tu analítica de sangre.

Un valor en rojo no es una receta de pastillas

Que el laboratorio te marque una cifra en rojo o en negrita significa una cosa muy concreta: ese número se sale del rango de referencia de ese laboratorio. Nada más. Ese rango no conoce tu edad, ni tu riesgo, ni tu historia. La decisión de tratar —o de no tratar— no se toma con un número aislado, sino con el cuadro completo.

El mismo valor, dos lecturas · número aislado vs riesgo global

Lo que ve el laboratorio

?
  • Un número fuera de su rango
  • No sabe tu edad ni tu historia
  • Marca el rojo igual para todos

Lo que mira tu médico

  • Tu edad y tu sexo
  • Tabaco, tensión y azúcar
  • Tus antecedentes y el conjunto

El rojo del informe es una señal para mirar, no un diagnóstico ni una receta. Quien pone la cifra en contexto es tu médico.

De hecho, la referencia general que usan muchos laboratorios para el LDL de una persona sin enfermedad ni factores de riesgo es bastante más laxa —la Fundación Española del Corazón la sitúa en torno a 160 mg/dL— que el objetivo estricto de quien ya tiene el corazón tocado. Misma sangre, misma máquina, lecturas distintas según la persona.

Y ojo con confiarse por lo contrario: el colesterol alto no da síntomas. No duele, no se nota, no avisa. Su daño es silencioso y a largo plazo, porque el LDL que sobra se va sedimentando en las arterias durante años —eso es la aterosclerosis— y solo asoma cuando ya ha hecho camino, en forma de infarto o ictus. No se trata, entonces, de un susto de hoy, sino de cuidar un riesgo que se juega a la larga. Ni dramatizar por un número, ni ignorarlo: llevarlo a tu médico.

Triglicéridos altos, qué los dispara y cuándo preocupan

Los triglicéridos son la otra grasa del análisis, y funcionan muy distinto al colesterol: son la forma en que el cuerpo almacena energía, y son muy sensibles a lo que comiste y bebiste los días antes. Suben con facilidad y bajan con facilidad, lo que es a la vez una buena noticia (se puede hacer mucho) y una trampa (un solo valor alto puede ser cosa de una mala semana).

Qué sube tus triglicéridos · casi todo es estilo de vida

Azúcar y harinas refinadasRefrescos, dulces, bollería y pan blanco en exceso se transforman en triglicéridos con mucha facilidad.lo que más
AlcoholEs de los que más los disparan, incluso en cantidades que parecen moderadas. Recortarlo se nota rápido.clave
SedentarismoMovernos poco favorece que se acumulen. El ejercicio aeróbico regular es de lo que mejor los baja.movimiento
El peso de másEl sobrepeso y la resistencia a la insulina van de la mano de los triglicéridos altos.metabolismo
Algunos fármacos y el tiroidesCorticoides, ciertos diuréticos o anticonceptivos, y un tiroides vago (hipotiroidismo) pueden subirlos.a valorar
La genéticaHay familias que los tienen altos de fábrica. No es "culpa" tuya; sí motivo para vigilarlos más de cerca.de familia

¿Cuándo dejan de ser un simple factor de riesgo y se vuelven un problema serio? El umbral que de verdad marca un antes y un después es 500 mg/dL: por encima de esa cifra aparece riesgo de pancreatitis, una inflamación grave del páncreas. Entre 150 y 499 son sobre todo un aviso para cuidarte, no una urgencia. Y aquí conviene aclarar una duda muy repetida sobre el ayuno.

¿Tengo que ir en ayunas para medir el colesterol?

De rutina, hoy ya no hace falta. El consenso de los laboratorios españoles de 2023 acepta hacer el perfil lipídico sin ayuno previo, porque no hay diferencias que cambien la decisión clínica. Solo se pide repetir en ayunas en casos concretos —sobre todo si los triglicéridos salen muy altos— o si en la misma extracción hay otras pruebas que sí lo exijan, como la glucosa. Lo tienes desarrollado en nuestra guía sobre cómo prepararte para una analítica. Y como el peso y el azúcar están tan metidos en esto, si tu objetivo es cuidar la báscula te puede interesar el análisis de sangre para bajar de peso.

Lo que sí baja el colesterol y lo que es humo de herbolario

La buena noticia es que sobre el colesterol y los triglicéridos se puede hacer mucho desde casa, y casi siempre es el primer paso antes que cualquier pastilla. La menos buena es que el pasillo del herbolario está lleno de promesas, y alguna esconde más de lo que parece. Vamos con lo que tiene respaldo y con lo que conviene mirar con lupa.

Lo que de verdad ayuda

Sin milagros ni porcentajes de folleto, lo que ha demostrado servir es bastante conocido: una dieta mediterránea de verdad (aceite de oliva virgen extra, legumbres, verdura, pescado y frutos secos), sumar fibra (avena, legumbres, fruta), hacer ejercicio aeróbico regular —que además sube el HDL y baja los triglicéridos— y dejar de fumar. Para los triglicéridos en concreto, lo que más se nota es recortar el azúcar y el alcohol y, si sobra peso, perder aunque sea un poco.

Un solo cambio no obra milagros, pero la suma sí mueve la aguja: comer al estilo mediterráneo, moverte a diario y soltar el tabaco trabajan a la vez sobre el LDL, el HDL y los triglicéridos.

El "natural" que en realidad es un medicamento

Y aquí el aviso honesto que casi nadie da. La levadura roja de arroz se vende como suplemento natural para el colesterol, pero su principio activo —la monacolina K— es químicamente una estatina, la misma clase de molécula que un fármaco recetado. Es decir: si funciona como una estatina, tiene los mismos riesgos que una estatina, desde molestias musculares hasta problemas más serios de músculo o hígado. La autoridad europea de seguridad alimentaria llegó a alertar de ello y la Unión Europea limitó su cantidad por precaución. Traducido: que algo sea "de herbolario" no lo hace inofensivo. No te automediques con ello; si te interesa, coméntaselo a tu médico. Los esteroles vegetales de algunos yogures o margarinas sí ayudan algo a bajar el LDL, pero tampoco sustituyen a un tratamiento cuando de verdad hace falta.

Cuándo entra el médico y las estatinas en la conversación

Cuando los cambios de estilo de vida no bastan para llegar al objetivo que te corresponde por tu riesgo, o cuando ese riesgo es alto desde el principio, tu médico puede plantear tratamiento. El más conocido son las estatinas, y conviene perderles el miedo con información en lugar de con rumores.

Ni automedicarse ni abandonar por miedo

Dos errores que veo por igual. Uno, automedicarse —con las pastillas de otro o con la "estatina encubierta" del herbolario—: la decisión de tratar es de tu médico, que conoce tu caso. Y dos, dejar el tratamiento por miedo a los efectos musculares sin decir nada: esos efectos graves son menos frecuentes de lo que se teme, y muchas molestias se resuelven ajustando la dosis o cambiando de fármaco. Además, si una estatina no basta o no se tolera, hay más escalones (como la ezetimiba u otros fármacos más nuevos), así que no te quedas sin opciones. Habla siempre con quien te la pautó antes de dejarla.

Cada cuánto conviene repetir el control

Como el colesterol no avisa, el control es la única forma de saber cómo va. De forma orientativa, un adulto sin factores de riesgo puede mirárselo cada cuatro a seis años; quien tiene el colesterol alto, algún factor de riesgo o ya toma tratamiento, mucho más a menudo —unas semanas después de un cambio y luego cada pocos meses—. La frecuencia exacta la marca tu médico según tu riesgo global.

Repetir tu perfil lipídico sin madrugones ni colas

Si algo tiene el colesterol es que se vigila con el tiempo: un control cada ciertos meses, una comprobación tras un cambio de dieta, el seguimiento de quien ya lleva tratamiento. Y ahí es donde más estorba la logística de siempre —pedir cita, madrugar, desplazarse, la sala de espera—, justo la parte que hace que un control importante se acabe posponiendo.

En duocare hacemos la analítica a domicilio en toda la Comunidad de Madrid: una enfermera colegiada acude a tu casa a primera hora, hace la extracción venosa y la muestra viaja al laboratorio. Con una ventaja práctica para este perfil: como de rutina ya no hace falta ayuno, tampoco tienes que aguantar la mañana en blanco. Y si lo tuyo tiene que ver con el corazón y el riesgo cardiovascular, puedes ver qué incluye nuestra analítica de salud del corazón.

Mi perfil lipídico

duocare · guía rápida

  • Colesterol total: ________ mg/dL (deseable < 200) — fecha: ________
  • LDL: ________ mg/dL — mi objetivo, según mi médico: ________
  • HDL: ________ mg/dL (mejor cuanto más alto; óptimo ≥ 60)
  • Triglicéridos: ________ mg/dL (deseable < 150)
  • Mi riesgo cardiovascular lo valora: Dr./Dra. ________ — próximo control: ________
  • Recuerda: no automedicarte (tampoco con levadura roja de arroz) y no dejar el tratamiento sin hablarlo.

Dudas o cita: duocare · 614 78 75 46 · WhatsApp 24/7

Un cierre de enfermera, para dejar las cosas en su sitio: el colesterol y los triglicéridos altos se leen con calma, en el contexto de tu riesgo y no de un número suelto, y casi siempre hay margen para actuar. Nada de dramas ni de resignarse. Del resto —la extracción, el madrugón, el desplazamiento— podemos encargarnos nosotras. Aquí tienes también el resto de enfermería a domicilio en Madrid.

Preguntas frecuentes sobre el colesterol y los triglicéridos

¿Cuáles son los valores normales de colesterol?

El colesterol total se considera deseable por debajo de 200 mg/dL, límite entre 200 y 240, y alto por encima de 240. El HDL es deseable por encima de 40 en hombres y 50 en mujeres, y los triglicéridos por debajo de 150. El LDL es la excepción: no tiene un único valor "normal", porque su objetivo depende de tu riesgo cardiovascular.

¿Cuánto debería tener de colesterol LDL?

No hay una cifra universal. De forma orientativa, el objetivo baja según tu riesgo: por debajo de 116 en riesgo bajo, de 100 en moderado, de 70 en alto y de 55 en muy alto (mg/dL). Quién decide en qué grupo estás es tu médico, valorando tu riesgo cardiovascular global, no una tabla de internet.

¿Qué es el colesterol HDL y cuándo es bajo?

El HDL es el colesterol "de retorno": recoge el que sobra y lo devuelve al hígado para eliminarlo. Aquí, al revés que con el resto, cuanto más alto mejor. Se considera bajo por debajo de 40 mg/dL en hombres y 50 en mujeres, y óptimo a partir de 60. Los cortes exactos varían algo según el laboratorio.

¿Tener el colesterol alto da síntomas?

No. La hipercolesterolemia no da síntomas ni signos que puedas notar: por eso solo se detecta con una analítica. Su daño es silencioso y a largo plazo, porque el colesterol que sobra se va depositando en las arterias (aterosclerosis) durante años. No esperes a "sentir" algo: el control periódico es la única forma de saber cómo estás.

¿Cuándo son peligrosos los triglicéridos?

Por encima de 500 mg/dL aparece riesgo de pancreatitis, una inflamación grave del páncreas que necesita atención. Entre 150 y 499 son sobre todo un factor de riesgo cardiovascular que se aborda con hábitos y, según tu caso, con tu médico. Un valor alto puntual puede deberse a lo que comiste o bebiste los días antes.

¿Hay que estar en ayunas para medir el colesterol?

Hoy, de rutina, no. El consenso de los laboratorios españoles de 2023 permite hacer el perfil lipídico sin ayuno previo, porque no hay diferencias que cambien la decisión del médico. Solo se pide repetir en ayunas en casos concretos, sobre todo si los triglicéridos salen muy altos, o si hay otras pruebas que sí lo exijan, como la glucosa.

¿Puedo bajar el colesterol sin pastillas?

Muchas veces se mejora con hábitos: dieta mediterránea, más fibra, ejercicio regular, dejar de fumar y, para los triglicéridos, recortar azúcar y alcohol. Si tu riesgo es alto, tu médico valorará añadir tratamiento. No te automediques, tampoco con levadura roja de arroz: aunque se venda como natural, actúa como una estatina y tiene sus mismos riesgos.

Contenido informativo revisado por una enfermera colegiada. No sustituye las indicaciones de tu equipo médico: ante cualquier duda sobre tu caso, consúltalas siempre.

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